Juan Felipe se inspiró en el vuelo de los insectos para crear empresa

Juan Felipe se inspiró en el vuelo de los insectos para crear empresa

Juan Felipe se inspiró en el vuelo de los insectos para crear empresa

Juan Felipe Correa, ingeniero aeronáutico de Envigado, se inspiró en el vuelo de los insectos para crear su emprendimiento.

Antes de pronunciar las palabras mamá o papá, Juan Felipe Correa dijo avión. O por lo menos eso es lo que él asegura cuando trata de explicar que su afición por los aeroplanos y la magia que tiene separarse del suelo es desde siempre.

Sin embargo, este vecino —apasionado, innovador, inventor y aeromodelista— se interesó por la mecánica de aviones apenas leyó sobre el tema en las revistas de su papá. Se aprendía la información de memoria y por eso no le fue difícil escoger una carrera.

Estudió Ingeniería Aeronáutica en la Universidad de San Buenaventura, sede Bogotá. Se graduó en 1998, en la primera promoción del país.

Al ver que varias instituciones universitarias estaban incluyendo ese pregrado en su oferta académica, comenzó a explorar los túneles de viento, desempolvó uno que tenía olvidado la Aerocivil y lo calibró con una botella de gaseosa.

Con ese como referencia creó un par para la Fundación Universitaria Los Libertadores y la UPB. Fue entonces cuando la Bolivariana le propuso que trabajara para ellos como decano. A partir de 2002 Juan Felipe le dio fuerza y solidez a la carrera.

Durante esa etapa conoció la fotografía aérea y le gustó tanto que destinó sus domingos a su nuevo hobby. Dejó la universidad y se dedicó a vivir de un helicóptero escala y creó su propio emprendimiento: Map Geo.

Lo contrataron para que hiciera los mapas de los aeropuertos operados por Airplan y “trabajando para ellos me dijeron que estaban haciendo la nueva plataforma internacional del José María Córdova, pero que tenían un problema con el viento huracanado de los motores de los jets y me pidieron ayuda“.

Juan Felipe investigó, hizo un banco de pruebas en la sala de su casa e inspirado en el vuelo de los insectos diseñó, con Julián Sierra, un exalumno que tiene un doctorado en Ingeniería Aeropespacial, la barrera aerodinámica que desde 2017 está instalada en el aeropuerto de Rionegro para controlar el viento de las turbinas y hacer más segura la operación en plataforma.

Gracias a esta experiencia, él y Julián decidieron crear empresa: Vortex Deflector. Recibieron el apoyo de Ruta N para sacar la patente nacional y ahora están gestionando la internacional con Colciencias.

“Esta es una empresa de alta tecnología que brinda soluciones en deflectores a chorro, recintos en tierra; la tecnología pendiente de vórtice proporciona un rendimiento excepcional que mejora los márgenes de ganancias al reducir los tiempos de rotación del avión y reduce los costos de manejo de la tierra”.

Por ahora han recibido solicitudes de soluciones de Italia, Perú, África, entre otros países. Su propósito es ayudar a los aeropuertos a enfrentarse a los diferentes desafíos de eficiencia, y para Juan Felipe es todo un placer, siempre y cuando esté cerca de los aparatos que tanto ama.

Por Dafna Vásquez
dafnav@gente.com.co

Fecha

Julio 23, 2019

Categoría

Envigado, Gente, Innovadores

Tags

aeropuertos, aviones, emprendimiento, envigado, ingeniero aeronáutico, innovación, insectos, Map Geo, tunel de viento, vuelo