¿Hay inhibidores de señal en Medellín?

¿Hay inhibidores de señal en Medellín?

¿Hay inhibidores de señal en Medellín?

Vecinos de la comuna 11 (Laureles) de Medellín manifestaron inquietudes por la posible instalación de un inhibidor de frecuencias en la zona. Gente le explica de qué se trata.


Fue toda una confusión. Las puertas de los garajes de algunos edificios residenciales, en barrios como Laureles y San Joaquín, empezaron a fallar en la primera semana de septiembre: ya no abrían ni cerraban con su respectivo control remoto. Que se trataba de falta de mantenimiento dijeron algunos vecinos; mientras otros se aventuraron a afirmar que por la visita del papa Francisco a la ciudad las autoridades habían instalado inhibidores de señal de onda corta debido al esquema de seguridad.

“Los controles para abrir las puertas de parqueaderos no funcionan, lo que dificulta la entrada y salida a nuestros edificios y pone en una situación de peligro frente a posibles delitos, dado que nos debemos bajar de los vehículos y acercarnos a las puertas para poder accionar el control”, manifestó en ese entonces a Gente Diego Zuluaga, habitante de Laureles.

La misma situación se presentó en el barrio San Joaquín, donde Esther Chavarro, administradora del edificio Pamplona, indicó: “Yo pensé que las puertas se habían dañado, entonces lo primero que hice fue llamar al técnico que cada 3 o 4 meses hace el mantenimiento preventivo. Él me dijo que a todos los edificios en los que él trabaja, estaba ocurriendo lo mismo. Hablando con mi esposo, pensamos que por la visita del papa pudieron instalar un inhibidor de frecuencias”.

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Expertos de TigoUNE explicaron a Gente que “el uso de inhibidores de señal por razones de seguiridad es común, especialmente en zonas donde hay centros penitenciarios”, pero “el poder Ejecutivo del Estado, en el ámbito nacional, departamental o municipal, es el único que puede hacer uso de los inhibidores o bloqueadores de frecuencias, por razones de seguridad y para prevenir un delito”.

Sin embargo, desde la entidad aclararon que “en domótica se usan controles remotos que operan en bajas frecuencias y son de baja potencia. Si experimentaron alguna interferencia o problemas en el uso de estos dispositivos, como los controles de las puertas de parqueaderos, no es posible saber a ciencia cierta si la causa fue por algún equipo externo adquirido por una persona natural”.

De hecho, que cualquier ciudadano pueda adquirir este tipo de dispositivos, resulta una zona gris, puesto que su uso está regulado pero no su venta. Así lo afirmó Cristina Gómez Santamaría, investigadora y docente de la UPB, quien además explicó que un inhibidor “funciona como cualquier transmisor que uno se imagina o que utiliza para comunicaciones: como un celular, como un transmisor de wifi, de cualquier tecnología. Lo que trata de generar el inhibidor es una señal que parece ruido, que satura ciertas bandas para que las señales que se quieren bloquear no se puedan distinguir del ruido”.

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Las puertas de los garajes en Laureles Estadio volvieron a funcionar correctamente desde el 16 de septiembre, sin que se pudiera comprobar a qué se debió la falla.

Gente consultó con la Secretaría de Seguridad de Medellín, que afirmó no haber conocido de la instalación de un inhibidor por la visita del papa e indicó que la responsabilidad del manejo de estos equipos es de la Policía. A su vez, la Policía señaló que el manejo de inhibidores es competencia de la Unidad Nacional de Protección y no suya. Finalmente una fuente cercana a la Secretaría de Seguridad, que pidió reserva de su identidad, afirmó que sí existe en esa dependencia un protocolo de manejo de estos dispositivos en conjunto con la Policía.


Análisis de Cristina Gómez, doctora en Ingeniería
Los inhibidores de señal tienen muchas aplicaciones. Normalmente están autorizados para ser usados por los organismos de seguridad. Los utilizan, por ejemplo, en las cárceles, para que no salgan ni entren llamadas de celular, y también se usan en determinados eventos que impliquen medidas y esquemas especiales de seguridad.

En Colombia incluso se pueden vender y comprar libremente, pero se supone que solo pueden ser operados por organismos relacionados con seguridad y defensa. ¿Qué ha pasado? Que esos inhibidores los han estado usando también personas involucradas con la delincuencia.

Hay gente que compra un inhibidor y, por ejemplo, tumba la señal de una cámara de vigilancia. Esto lo hacen también con las alarmas de los carros, con las alarmas de las puertas de los edificios y otras señales inhalámbricas.

Esas son acciones ilegales y el Ministerio de las Tic es el que debe regular que solo ciertos organismos y personas puedan usar estos equipos. El gran problema es que son de venta libre. Es tan fácil como entrar a internet y pedir uno de ellos. He conocido casos de empresas que están siendo víctimas del robo de sus camiones de carga porque les bloquean las alarmas.


Por Sergio Andrés Correa
sergioco@gente.com.co