Una exposición para conocer las historias detrás de las piedras

Una exposición para conocer las historias detrás de las piedras

Una exposición para conocer las historias detrás de las piedras

Carlos Betancur y Jorge Julián Rico son los artistas a cargo de la muestra El equilibrio, exhibida en la Casa de la Cultura de Envigado. ¡Conózcalos!

La piedra tiene una magia especial para contar historias. Así lo demuestran las 20 piezas de mediano y pequeño formato que están expuestas en la galería de la Casa de la Cultura Miguel Uribe Restrepo, obras realizadas en los últimos 3 años por los artistas Carlos Betancur y Jorge Julián Rico.

Llegaron a la escultura con piedra por distintos caminos, pero ambos la definen como una búsqueda de la espiritualidad. Betancur, vecino de El Dorado, dice que llegó al arte por casualidad pues hace 7 años sufrió una fractura de columna al caer de su bicicleta y se dijo: “si me hubiera muerto, ¿de qué me hubiera perdido de la vida?”.

Después de ese suceso conoció a la artista Sandra Alzate, quien le pidió el favor de sacar los moldes de un rostro. Él había trabajado como rehabilitador dental y tenía cierta destreza con las manualidades, así que decidió ayudarla. Hicieron un busto en bronce del médico y político Horacio Muñoz Suescún, con el que participaron de un concurso en Nueva York y quedaron en el puesto 52 entre 800 postulados a nivel mundial.

Más tarde Carlos comenzó clases en el Centro Artístico y Cultural Sócrates con el maestro Julio Londoño y allí conoció a Jorge Julián Rico, un habitante de San Lucas que trabajó en el sector de confección hasta los 50 años e incursionó en la escultura en busca de algo que le “llenara el alma”. Para Rico el arte representó además una opción de estar cerca a sus hijas que se fueron a vivir a Estados Unidos y Canadá, pues es una actividad a la que puede dedicarse mientras las visita.

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Inicialmente Jorge Julián tomó clases en el museo El Castillo con el maestro Miguel Ángel Betancur. Se unió a su taller a solo 2 semanas de terminar las lecciones, así que sus compañeros ya llevaban trabajos avanzados con una modelo desnuda.

Mientras pensaba qué hacer se le cayó la toalla con la que se cubren las piezas y le pareció que esa era una buena imagen para replicar. La recogió con un cartón y tal como quedó la plasmó en una escultura. Por esa primera obra obtuvo un reconocimiento especial.

En Sócrates, Carlos y Julián aprendieron sobre anatomía, dibujo y trabajo con arcilla, yeso, piedra talco y mármol. Tuvieron empatía y eran de los que molestaban y hacían reír en clases, pero cuando de trabajar se trataba nadie les ganaba en seriedad.

Su interés por explorar la piedra los unió y hace 4 años tienen un espacio en el taller de William Agudelo, en la loma de El Escobero, donde trabajan en proyectos como los que forman parte de la muestra El equilibrio, expuesta en la Casa de la Cultura desde el 4 de abril.

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“En el 2008 la crisis financiera en Estados Unidos me afectó económicamente y también un poco en la espiritualidad y la forma como estaba viendo la vida. Con la escultura empecé a encontrar la terapia a través el arte“, cuenta Jorge Julián y explica que para él emprender un proyecto artístico es un proceso bueno para el autoestima, pues implica comenzar y terminar una obra.

Jorge dice que la piedra es su material predilecto porque le permite ser dueño de la obra, mientras otros medios como la arcilla requieren sacar un molde y llevarlo donde otra persona para que lo vacíe en bronce o resina. Él la combina con acero inoxidable y ha trabajado sobre la conceptualización del corazón.

El trabajo de Carlos está basado en el ser, sus obras aparentemente son cuadradas, pero ninguno de los lados coinciden. Como lo muestra en una pieza de mármol blanco (foto de arriba) que busca reflejar la luz interior que todos tenemos.

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Tallar es una meditación activa, te conectas con tu tristeza, tu alegría, tus memorias”, expresa Betancur y agrega que en la exposición hay piedras traídas de diferentes quebradas que él y Jorge recorren con cincel, martillo y una jarra de agua para probar el material.

Su intención también es demostrar que no solo el mármol italiano sirve para hacer arte, sino que en Colombia hay diversidad de piedras que se pueden explorar para estos fines.

Para Jorge y Carlos el trabajo con piedras como granito, basalto, lutita y mármol es el resultado de una interacción donde ellos sacan la historia que el material lleva por dentro.

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Por Jessica Serna Sierra
jessicas@gente.com.co