200 pesebres adornan la Navidad en El Castillo

200 pesebres adornan la Navidad en El Castillo

200 pesebres adornan la Navidad en El Castillo

Estas obras que representan el nacimiento de Jesús reflejan el esfuerzo y la creatividad de los artistas de Medellín.

Preparar la Navidad desde febrero puede parecer una exageración. Pero, para Libardo Botero Henao significa hacerlo con el tiempo preciso.

Hace 8 años encontró en la construcción de pesebres a ese hobbie al que le dedicaría la mayor parte de su tiempo.
La inspiración, como él la nombra, es el primer paso, y tal vez el más importante, de la fase inicial de este trabajo creativo. Toma como referentes a las postales que ve en internet y en los libros que su esposa u otros familiares, conocedores de su gusto por esta tradición, le obsequian.

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Luego de este ejercicio, hace un boceto en papel. Con una idea más o menos estructurada, toma un trozo de madera y dibuja, borra y mueve de un lugar a otro las figuras que, meses más tarde, se convierten en montañas, paredes y techos.

Edificando con icopor, drywall y madera y con la ayuda de sus compañeros de la corporación El Taller del Pesebre, comienza la etapa que más tiempo, concentración y precisión requiere.

A Libardo Botero no se le escapa ningún detalle, está pendiente de todo, desde revocar las paredes de las casas con yeso o mezclas de tierra y resina, hasta mantener las proporciones entre los personajes bíblicos y los paisajes.

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Luego llegan las infinitas capas de color, de acuerdo con él “en el primer plano, es decir, el que está más cerquita al espectador, van los colores vivos y naturales y en la medida en que vamos viendo la montaña, le ponemos más grises, azules, violetas y blancos, para reforzar la perspectiva de la lejanía”. Finalmente, construye el telón, adecua la iluminación y cierra el diorama con un vidrio delantero.

Durante este año, el esfuerzo de Libardo y sus amigos fue doble. En las aulas de El Taller del Pesebre construyeron dos obras que llaman la atención por su novedad. Una, con 90 centímetros de altura, representa el nacimiento de Jesús en la que definen es “una noche de paz” y la otra, segmentada en 5 partes, está recubierta con tierra amarilla, la base de las construcciones en Palestina.

Navidad en El Castillo
Estas son tan solo 2 de las 200 propuestas que, desde el 15 de noviembre hasta el 13 de enero, se exhiben en la Exposición de Pesebres Noche de Paz de El Museo El Castillo.

Esta costumbre que, según el evangelio de San Lucas, data del siglo XIII, es la inspiración de arquitectos, escultores y artistas que sorprenden con su recursividad y creatividad.

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Los pesebres en miniatura o de más de un metro de altura; con rasgos caribeños, peruanos o indígenas; construidos con materiales no convencionales como vitrales, hilo e icopor, están distribuidos en los tres niveles de El Castillo.

La Sala de Conciertos, o auditorio, es una de las protagonistas con la inclusión, de estructuras de gran formato.
En la conmemoración de los 34 años de este evento, los artistas se inspiraron en el villancico austriaco Noche de Paz, creado hace 200 años, con el propósito de recrear las navidades de antaño.

Por Sarita Noreña Ospina
saritan@gente.com.co