Esperan más días lluviosos en Envigado y el Valle de Aburrá

Envigado está en alerta naranja por las lluvias

Esperan más días lluviosos en Envigado y el Valle de Aburrá

Mayo sigue mojado, y aunque a la fecha no se ha registrado en Envigado ninguna situación de gravedad, seguimos en alerta naranja.


Sin el ánimo de alarmar, pero sí de hacer un llamado a la conservación, la jefe de la Oficina de Gestión (OGR), Carmen Cecilia López, señaló que la alerta naranja por temporada de lluvias indica que “estamos en prevención, preparados para cualquier situación que se llegue a presentar”.

Una voz de alivio para Ana María Ocampo, vecina que desde hace menos de un año eligió a la vereda El Vallano como su refugio y vivienda y quien en estos días empapados ha sentido preocupación debido a la cercanía de su casa a lomas y quebradas: “No ha pasado nada aún, no ha habido ningún susto, pero sí me quedo aterrada cada mañana que salgo y veo bajar tanta agua por los rieles y vías. El agua casi que no para y por acá hay mucha loma de barro, qué miedo que se vengan abajo”.

Las autoridades no desconocen esto. Según López, las cuadrillas especiales de la Secretaría de Medio Ambiente no han dejado de revisar los puntos críticos, que son todas las quebradas de Envigado, y adelantando obras de mitigación donde se requiera. (Cabe mencionar que Medio Ambiente es solo uno de los integrantes de un equipo mayor, en el que también participan la OGR, Bomberos, las secretarías de Obras Públicas, Movilidad y Seguridad y Convivencia, Policía y Enviaseo).

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No obstante, algunos terrenos sí han sufrido deslizamientos menores. el 8 de mayo, por ejemplo, fue uno de los días que más se han registrado eventualidades. Ese día la quebrada La Ayurá tuvo un crecimiento, y en cuanto a deslizamientos, se presentaron en barrios como Las Orquídeas y Loma del Barro, entre otros.

Ojalá no caigan aguaceros
Inundaciones todavía no han ocurrido, pero “podrían presentarse, al igual que encharcamientos, porque se están llenando rápidamente los sumideros de las vías”, señaló la jefe de Gestión del Riesgo.

Y mientras no caigan chaparrones, mucho mejor, puesto que los niveles, aunque sigan altos, se mantendrían. Así lo indicó Mery Fernández, meteoróloga del Centro Regional de Pronósticos y Alerta del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales, Ideam (el de Antioquia es el primero en el país a escala departamental).

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De acuerdo con la experta en fenómenos atmosféricos, las quebradas de Envigado, al igual que todas las del Valle de Aburrá, se encuentran en alerta amarilla del Ideam, y hay que “estar en aviso, puesto que el sur del Valle de Aburrá es la zona donde mayores precipitaciones se presentan. Las lluvias se siguen esperando con más fuerza en las noches, los niveles, altos, se mantienen, pero la cosa cambiaría donde se registren aguaceros. Por ahora son lluvias intermitentes, debido a lo encajonado que es el Valle de Aburrá”.

Fernández dijo que si bien esta primera temporada de lluvias (que empezó en abril) iría hasta mediados de junio y que lo más probable es que las precipitaciones se mantengan para lo que resta de mayo, los próximos 4 o 5 días serán de mucha lluvia en el Valle de Aburrá: “El patrón responde a lluvias en la mañana, con disminución al mediodía y de nuevo intensificación en la noche y la madrugada. Hoy bajarían, pero sábado y domingo, otra vez lluvias fuertes”.

Lo curioso es que, según datos del centro regional de pronósticos, Caldas e Itagüí, cercanos a Envigado, entraron en alerta del Ideam Antioquia por probabilidades de deslizamientos y por zonas inestables, así como está siendo vigilado el sur de Medellín (principalmente El Poblado), pero Envigado no es considerado todavía un territorio en alerta.

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Qué podemos hacer
Lo cierto es que mientras las autoridades locales mantengan la naranja y sigan avanzando en tareas de prevención, nosotros como comunidad debemos también actuar. Tal como enfatizó Carmen Cecilia López, debemos estar atentos al nivel de los cauces e identificar si el agua de estos baja turbia. De igual forma, quienes viven en laderas, estar atentos a algún tipo de cicatriz (grieta) en los terrenos y taparla para que no le ingrese más agua y así evitar un deslizamiento.

Además, controlar el manejo de las aguas lluvia de los predios (saberlas direccionar), y ante vientos muy fuertes amarrar bien los techos (en especial aquellos con teja tipo ‘eternit’) y cambiar abrazaderas, para que no se vuelen las tejas; limpiar los desagües en las losas y en las terrazas, para que no se taponen los bajantes y también las canoas, puesto que las hojas de los árboles las suelen tapar.

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Por Luisa Fernanda Angel
luisaan@gente.com.co