Envigadeños conquistarán la montaña más alta de Norteamérica

Envigadeños conquistarán la montaña más alta de Norteamérica

Envigadeños conquistarán la montaña más alta de Norteamérica

Tres cumbres ecuatorianas sumaron logros y energía a los integrantes de Huella de Montaña, los tesos que llevarán el nombre de Envigado a lo más alto de Norteamérica.

Llevábamos casi 2 años sin tener noticias de Ana Bustamante, Nicolás Díaz y René Huertas, los 2 envigadeños y el caleño de Huella de Montaña, que desde 2015 han compartido con nuestros lectores su más alto sueño: la conquista escalonada de los 7 Colmillos Continentales, como han denominado a las 7 cumbres que a lo largo del mundo han querido alcanzar.

El Aconcagua, el más alto de América, y el Kilimanjaro, de África, son colmillos que ya fueron chuleados en su lista de logros, la misma a la que en 2016 se sumaron los 2 más altos del Viejo Continente: uno en Europa Oriental (Rusia) y otro en Europa Occidental (los Alpes, entre Italia y Francia). Este año se viene el Denali, en Alaska, el más alto de Norteamérica, y para lograrlo con éxito escalaron 3 cumbres de Ecuador. Nicolás compartió este entrenamiento.

“El viaje permitió sentir qué es volver a estar los 3 fundadores, con René (pues un tiempo fue solo con Ana y otro con otro compañero, Gabriel, en Europa). Volvieron la convivencia y los ritmos en escalada”, dijo Díaz y explicó que el país ecuatoriano fue el elegido por las condiciones del terreno: “Era mejor hacer más tiempo en glaciar en menos días. En Colombia, que es boscoso y andino, aproximarse a uno puede tomar hasta 2 días. Caminar en glaciar era la clave, pues será lo que se hará en Alaska, en mayo. Era el escenario cercano ideal”.

Primero fue el Illiniza norte, un pico rocoso que permite adaptarse a la altura. Luego, el Cayambe (donde una pared de 90 metros y 60 grados en la cumbre y que en la base tenía una grieta los obligó a hacer una maniobra amarrados y saltando). Y finalmente el Chimborazo, donde al final les tocó desviarse para evitar una avalancha con una placa muy nueva de nieve. Contó Nicolás que “el desvío fue muy empinado y ya íbamos cansados; además, había nieve blanda; muy desgastante”.

Pero nada los frenó y esperan que nada lo haga de acá en adelante. Menos sabiendo que después de Alaska 2018 estarían mucho más cerca de la gran meta: Everest 2020 (o quizás 2021), pasando antes por el Cho Oyu (Himalaya). Esperamos ser parte en cada expedición, para que nuestros lectores no le pierdan el ritmo a esta aventura… Para Huella de Montaña, ¡aplausos y toda la suerte!

Por Luisa Fernanda Angel
luisaan@gente.com.co