En Envigado hay un vivero totalmente orgánico

En Envigado hay un vivero totalmente orgánico

Cultivemos, cosechemos y consumamos alimentos más sanos en la medida de lo posible. Conozca un proyecto, único en el país y gratuito.

Luis Eduardo Jaramillo no es capaz de disimular cuando algo le produce emoción y alegría. Es más, casi nunca esconde su sonrisa, de lejos se le nota que es amable y quiere lo que hace desde hace 22 años. Ese es el tiempo de experiencia en viveros de este administrador de empresas agropecuarias que no disimuló cuando 2 jóvenes mujeres lo buscaron para que las asesora en su futuro negocio.

“Van a montar una especie de café-te saludable, un lugar en el que las bebidas que servirán serán hechas con productos orgánicos. Mejor dicho, venderán de la huerta a la mesa y lo mejor para eso es orientarlas no solo sobre los productos, sino sobre los productores con quienes deberían empezar a comercializar antes de que sean ellas las que siembren”.

Luis es también asesor. Actualmente es el del parque lineal La Heliodora, lugar en el que emprendió hace 3 meses un proyecto que busca beneficiar a pequeños y medianos productores agrícolas de Envigado y a vecinos del municipio que quieran cultivar en sus casas, en sus propias huertas.

Como él básicamente asesora sobre la comercialización, conocer qué es lo que pide hoy el mercado y este quiere productos limpios, sin agroquímicos o lo menos posible. Y para esto es clave la plantulación, la columna vertebral en estos procesos.

“Los productores de la zona cuando necesitaban plántulas orgánicas no encontraban en el país, así que empezaron a trabajar con las del Oriente antioqueño, pero esos viveros no están certificados por el ICA. Así que creamos un vivero propio y estamos cerca de la certificación (menos de 1 mes), sería el primer vivero en el país certificado“.

Explica que la plantulación es el proceso de obtención de semillas que se llevan a un sitio de siembra para obtener una plántula; es decir, el origen de cualquier tipo de proyecto agropecuario. Para que esta germine requiere oscuridad, ausencia de oxígeno y agua. La germinación dura entre 3 y 15 días, dependiendo de la semilla, y de ahí se pasa a las camas definitivas para su mantenimiento. Cuando ya cuenta con 4 hojas verdaderas, solo hasta ese momento, se puede sembrar, y es en ese momento cuando las plántulas van al vivero (que en La Heliodora le llaman el plantuladero).

La entrega a la comunidad va acompañada de aprendizaje, puesto que en el vivero un grupo de trabajo se encarga de asesorar cada aspecto necesario en el proceso: ingenieros agrícolas y pecuarios, entre otros expertos. Pero ojo, las plántulas no se entrega por entregar; los técnicos visitan las fincas y se fijan que estén en las condiciones adecuadas. Luego la persona interesada presenta en un formato su solicitud y su proyecto, indica cuántas plántulas de qué y para qué solicita. Si es para venta es asesorada sobre lo que está pidiendo el mercado, sobre los canales y rutas, no sobre precios ni negociaciones.

“Los agroquímicos son malos solo en excesos. Pero la meta es que se consuma y comercialice lo orgánico, más sano. Y, claro, que haya una cadena de custodia; que sepamos que desde que se siembra hasta que se consuma esta se respeta”.

Conozca más de este proyecto en el Parque de La Heliodora (calle 41 B sur #34 – 29) o llamando a la línea 332 52 24 y al celular 320 726 94 63.

Por Luisa Fernanda Angel
luisaan@gente.com.co