“Laureles se merecía una escuela para la música”

¿Qué pasó con la Casa de la Música de Laureles?

“Laureles se merecía una escuela para la música”

Después de un largo debate sobre la destinación de la infraestructura que anteriormente era sede de la Coral Tomás Luis de Victoria, en el primer parque de Laureles, la Alcaldía de Medellín confirmó que en el lugar no se construirá una Casa de la Música, como había anunciado la administración anterior que lo dejó diseñado y listo para licitar, sino que el actual edificio será repotenciado y convertido en un centro de desarrollo social para la comuna 11.

Para la comunidad de Laureles Estadio, el lugar, hoy en estado de abandono y utilizado por la Alcaldía como bodega de instrumentos musicales, tiene un significado especial y está íntimamente relacionado con el desarrollo de la comuna a lo largo de la historia.

Así por lo menos se cuenta a través de las anécdotas que recopiló la galería Un Punto Fijo para la exposición Archivo Laureles y que dan cuenta de que la estructura data de mediados de los años 40, cuando empezó a construirse el entonces llamado barrio del Empleado.

La casa, integrada a las zonas verdes del parque, era el lugar en el que se celebraba la eucaristía dominical antes de la construcción de la parroquia de Santa Teresita. Fue también club social, al que acudían a tocar en vivo las orquestas y, con el ánimo festivo del fin de semana, iban los vecinos a bailar ritmos tropicales.

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Años más tarde, el Gobierno departamental instaló allí una proveeduría o pequeño mercado, facilitando que los habitantes de la zona pudieran adquirir víveres con tan solo caminar unas pocas cuadras.

El último uso que tuvo el lugar, antes de ser clausurado y convertirse en bodega, fue como sede de la Coral Tomás Luis de Victoria, un ensamble vocal conformado en 1951 por el maestro Rodolfo Pérez González, que posteriormente fue escuela de música y que en 2012 tuvo que vender parte de su patrimonio y cesar sus actividades tras enfrentarse a una dura crisis administrativa y financiera.

Dos años después, la Alcaldía de Medellín planteó construir 4 espacios para la formación artística, con énfasis en música, en distintas zonas de la ciudad. El espacio elegido en Laureles para ejecutar el proyecto fue el edificio del primer parque, y los recursos se obtendrían del fondo Medellín Ciudad para la Vida, es decir, las ganancias de la venta de Isagén.

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Se instaló una valla en el parque informando a los vecinos sobre la iniciativa y se conformaron grupos de trabajo entre la Alcaldía y la comunidad. La posibilidad de que la nueva escuela se enfocara en la enseñanza del rock preocupó a algunos vecinos. Tampoco gustó la posibilidad de que el espacio de formación beneficiara también a jóvenes de otras zonas de la ciudad y no prioritariamente a la población de Laureles.

Se contemplaron posibilidades como abrir la puerta a nuevos géneros y construir una infraestructura insonorizada. Llegó una nueva administración y el Concejo terminó por asignar prioridad a otras obras con el dinero del fondo Medellín Ciudad para la Vida.
Ante la nueva destinación del lugar, anunciada por la Alcaldía, Gente consultó la opinión de líderes del entorno cultural de Laureles.

Por Sergio Andrés Correa
sergioco@gente.com.co