Denuncian consumo de drogas en el parque de La Castellana

Denuncian consumo de drogas en el parque de La Castellana

Denuncian consumo de drogas en el parque de La Castellana

Vecinos del sector de La Castellana, en el occidente de Medellín, sienten que el consumo de drogas en la zona verde les está quitando espacio a las familias y la comunidad.

Algunos vecinos consideran que los parques y zonas verdes de los barrios se han convertido en lugares propicios para el tráfico de drogas y sitios atractivos para quienes las consumen, quitando espacios a actividades familiares y comunitarias.

Desde varios de nuestros barrios, Gente ha recibido comentarios de los residentes, que relacionan directamente el consumo de drogas con la percepción de inseguridad. De hecho, las cifras del más reciente resultado de la Encuesta de Percepción Ciudadana que realiza la veeduría Medellín Cómo Vamos, una iniciativa privada de control ciudadano a los asuntos públicos, muestra que el 33 % de los habitantes de la capital de Antioquia considera que la drogadicción es el problema más grave con relación a la seguridad en su barrio.

El caso más reciente del que tuvimos conocimiento tiene relación con el parque del barrio La Castellana, ubicado entre las calles 33 y 33AA, y las carreras 83B y 83C, inmerso en una zona residencial y de vocación educativa, por su cercanía a instituciones como la Corporación Universitaria Adventista y el Colegio Corazonista.

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Gloria Mariela Rodríguez habita en una vivienda aledaña al parque. Es madre de familia y no puede evitar manifestar su preocupación cuando habla del tema: “Esta situación lleva más o menos 1 año, es decir, desde hace más o menos 2 años se ven consumidores de droga en el parque, pero hace 1 año el problema se agravó. Lo que vemos es que vienen jóvenes y se sientan en la mitad del parque, se sientan de un lado y del otro de los juegos infantiles, permanentemente llegan motos, carros y taxis y parquean. Con los carros hacen una especie de barrera y se dedican a consumir drogas. El olor a marihuana es permanente y se quedan ahí todo el día, es como si se hubieran tomado el parque como su sede”.

De acuerdo con la vecina de La Castellana, cada vez llega más gente al lugar y crece la tensión entre los residentes. “Hemos llegado a contar ahí 20 personas. A veces ellos, cuando alguna persona los ha confrontado, hacen cosas como por desquite: gritan, toman licor, dicen groserías en voz alta hasta muy tarde en la noche. La mayoría, de edades que oscilan entre los 20 y los 30 años, pero los vecinos también hemos visto un hombre mayor que da vueltas por el parque y parece ser el que les avisa de cualquier movida”.

De hecho, Gloria Mariela Rodríguez manifiesta que poco a poco la comunidad ha dejado de denunciar por miedo a represalias y que, a principios de 2017, una vecina se vio directamente afectada: “Se supo que ella había denunciado la situación ante las autoridades y la acosaron tanto, que ella vendió su casa y se fue. Se vio obligada a irse. A su casa le tiraban piedras, le tiraban basura, todo ese tipo de cosas, y le hacían amenazas. Entonces, ahora, todo el mundo se mantiene atemorizado”.

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Pero, señaló la vecina, la gente también dejó de denunciar porque perdió confianza en las autoridades. “Uno llamaba a la Policía y venían a hacer presencia. De repente, las personas que estaban ahí se iban. Al principio, la Policía venía hasta 3 veces en un día y uno veía que la vigilancia llegaba hasta la mitad del parque y los consumidores estaban al otro lado. Finalmente nada pasaba”.

De acuerdo con su testimonio, la comunidad ha denunciado llamando a la línea 123, contactando a la estación de Policía y a través de internet. Sin embargo, esta información no pudo ser corroborada en su totalidad. Gente envió una solicitud a la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá para confirmar las denuncias, y esa autoridad indicó que la solicitud se pondría a consideración para designar un vocero que se refiriera al tema. Actualmente continuamos a la espera de la respuesta.

Lo que sí aparece es una denuncia registrada en el portal Seguridad en Línea, herramienta oficial de los organismos de seguridad de la ciudad, en la que se describe una situación idéntica a la señalada por Gloria Mariela Rodríguez: “Un taxista y carros particulares compran y consumen drogas día y noche a 2 cuadras del CAI de La Castellana. Un hombre en una carreta vende la droga en cualquier momento”. Sin embargo, la denuncia está clasificada como privada, por lo que no arroja más datos.

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Para Martha Álvarez, otra habitante del sector, es probable que la instalación reciente de una cámara de seguridad en uno de los extremos del parque pueda ayudar a mejorar la situación: “En estos días pusieron una cámara cerquita. Uno siempre queda con la duda de que sirva, de que sí grabe el problema y apunte al sitio en que están esas personas, pero al menos nos da la esperanza de que las cosas mejoren”.

La vecina lamenta que las familias hayan empezado a dejar de visitar el parque porque se sienten cohibidas y señala que “era un parque donde hacían mucho ejercicio las personas de la tercera edad, y eso ya no ocurre. Yo creo que una posible solución sería programar actividades en este espacio, porque ya se mantiene muy solo. En diciembre, por ejemplo, se hizo un pesebre y se hacían las novenas con los niños. Yo siento que quienes venían a fumar marihuana a esa hora se abstenían de hacerlo o lo hacían más tarde”.

Consultada sobre este tema, la Secretaría de Seguridad confirmó que en la ciudad se adquirieron para instalar en el 2018 un total de 130 nuevas cámaras, con una inversión inicial de $ 9600 millones, como parte de la inversión final de $ 25.000 millones y como complemento de activación del sistema de seguridad, que para 2018 tendrá 910 cámaras en funcionamiento en la ciudad. Se aspira que al final del proyecto las cámaras sean más de 2000″.

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Por Sergio Andrés Correa
sergioco@gente.com.co