De la contaminación del aire no se salva ni en la casa

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De la contaminación del aire no se salva ni en la casa

Un neumólogo explica factores de riesgo, como la ubicación de la vivienda o el material, que pueden incidir en los problemas de salud.


Aunque en Medellín las contingencias por la calidad del aire ocurren en períodos de cambio climático como marzo y octubre, en otras épocas del año la emisión de partículas contaminantes sigue siendo un asunto de cuidado.

El pasado martes 14 de agosto, 16 de las 18 estaciones de medición del Índice de Calidad del Aire ubicadas en el Valle de Aburrá se observaban en indicador amarillo, es decir, registraban un nivel de concentración de partículas PM 2,5 moderado. Solamente las estaciones ubicadas en los municipios de Copacabana y Barbosa registraban una buena calidad del aire (indicador verde).

Y aunque oficialmente el Área Metropolitana, autoridad ambiental de la ciudad, no habla sobre los efectos del aire contaminado de Medellín en la salud, hasta tanto no se presenten los resultados del estudio epidemiológico contratado hace 2 años, es claro que hay grupos sensibles que deben tener ciertas precauciones, como los menores de edad y adultos mayores, así como alérgicos, pacientes con enfermedades pulmonares, cardiacas e inmunológicas.

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Según cifras de la Secretaría de Salud, en Medellín hubo 17.457 consultas por enfermedad obstructiva crónica (epoc) en 2009, mientras que en 2016, dato más reciente disponible, se registraron 29.623 consultas. De acuerdo con el registro Dane, en 2016 hubo 88 muertes en Belén por esta causa, siendo la comuna que más tuvo mortalidad por este motivo en la ciudad.

En el siguiente lugar se encuentra Manrique, donde se registraron 66 muertes, seguida por el Doce de Octubre, con 65, y Aranjuez, con 60. Datos de la red pública hospitalaria indican que durante el 2017 atendieron 1485 pacientes con epoc en la Unidad Hospitalaria de Belén y el Centro de Salud de Belén Rincón.

De acuerdo con el médico especialista en neumología pediátrica y docente de la Universidad de Antioquia, Jefferson Buendía Rodríguez, el aumento en la cifra de consultas podría ser consecuencia del aire de la ciudad: “En general la calidad del aire, tanto en ambientes abiertos como en ambientes cerrados, influye en el perfil de morbilidad en las poblaciones, específicamente el riesgo es aumentado en personas que padecen enfermedades cardiopulmonares crónicas”.

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¿Estoy seguro en mi hogar?
Aunque a simple vista quedarse en casa podría ser una medida para evitar sufrir los efectos de la contaminación, Buendía señala que los ambientes cerrados también pueden implicar un riesgo mayor.

Esto en el caso del tabaquismo, cuyo riesgo se diluye en ambientes abiertos, “pero en ambientes cerrados constituye el principal factor de riesgo asociado con la calidad del aire en la generación de problemas de salud”.

El especialista señaló que, aparte de este, hay 3 factores de riesgo. El primero es vivir cerca de complejos industriales, “los cuales utilizan solventes como insumos para su actividad económica”. Cuando las personas con predisposición de salud viven cerca de estas empresas, se presenta un aumento en la incidencia de enfermedades respiratorias.

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En segundo lugar se encuentra el tipo de vivienda. Cuando esta es de madera y no tiene pisos, causa un incremento en la presencia de enfermedades cardiopulmonares de sus habitantes. “Esto se da porque la madera favorece el aumento de la humedad relativa en el hogar, el cual es un factor de riesgo para personas que sufren asma, epoc o que tienen enfermedades de defensas, porque en estos ambientes tienden a crecer hongos que pueden afectar la vía aérea de estos pacientes”, agregó.

Un tercer factor es la cercanía a las vías principales, puesto que el polvo y las partículas generadas por los automotores pueden aumentar “la incidencia de exacerbaciones de enfermedades respiratorias y cardiovasculares en niños y ancianos”.

Si bien los Planes de Ordenamiento Territorial (Pot) exigen una distancia mínima entre las autopistas y las viviendas, esta no se cumple, concluyó Buendía.

Por Jessica Serna Sierra
jessicas@gente.com.co