Prepare su piel antes de hacer deporte en la calle

Prepare su piel antes de hacer deporte en la calle

Prepare su piel antes de hacer deporte en la calle

Así como tiene en cuenta el tipo de bicicleta que va a montar o los zapatos que va usar para correr, María Adelaida Mejía nunca olvida, antes de salir a hacer ejercicio, aplicarse una buena pantalla solar. Y, por supuesto, siempre la carga.

Aunque lo suyo no es el trote, sino el ciclismo, el pasado 19 de mayo esta vecina participó en El Reto del Sol, una carrera recreativa de 5 kilómetros, que cada año concientiza a las personas sobre la prevención del cáncer de piel.

Una misión que adoptó como suya desde que se especializó en Dermatología, aunque confiesa que en la juventud se ganó “varias pecas por cuenta del desconocimiento”.

Ella y María Soledad Aluma, dermatóloga y directora de la Fundación Cáncer de Piel Colombia, advierten de la importancia de usar protección solar al hacer deporte al aire libre. “La exposición a los rayos ultravioleta puede generar algo tan sencillo como el aumento de manchas en la piel o en algunos niños la aparición de parches blancos (enfermedad llamada pitiriasis alba)”, añade Aluma.

Asimismo, señala la presencia de arrugas prematuras y cambios en la textura del cutis. Sin embargo, dice la experta que se le debe dar importancia al aumento del riesgo para desarrollar cáncer y lesiones premalignas, como la queratosis actínica, un parche grueso y escamoso en la piel.

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Lo primero que hay que hacer para protegerse es tomar medidas conductuales, “la gente debe entender que el deporte al aire libre se realiza antes de las 9:00 a. m. o después de las 4:00 p. m., que son las horas de menor radiación ultravioleta… De igual forma, es fundamental buscar la sombra, no importa si el día está nublado”.

En cuanto a la crema solar protectora dice que, bien sea en verano o en invierno, esta debe cubrir todo el cuerpo (incluyendo las zonas de fácil olvido como las orejas y el cuello). La correcta aplicación es 20 minutos antes de salir a la calle, no cuando ya se está afuera.

“Hay que saber que muchos protectores solares, por el sudor, la contaminación y el roce, van perdiendo efecto, por eso es clave aplicarlo de nuevo cada 2 horas. Además, el hecho de usarlo, no quiere decir que uno se pueda exponer más tiempo al sol. En realidad, hay que evitar la sobreexposición“, explica.

Del mismo modo, María Soledad asegura que hay medidas físicas primordiales como la ropa, razón por la que sugiere utilizar durante la actividad (en la medida de lo posible) gorras, viseras, sombreros de ala ancha, gafas deportivas con protección UV, camisas manga larga y licras hasta los tobillos.

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Su última recomendación “es mantener una buena hidratación antes, durante y después del ejercicio, ya que el consumo de agua es esencial para tener una piel sana”. Igualmente, de acuerdo con la dermatóloga, lo ideal es que luego de practicar algún deporte al aire libre no haya cambios en el color del cutis, “pues quemarse o broncearse indica que hubo un daño celular”. Si esto ocurre, hay que usar, según criterio médico, analgésicos o antiinflamatorios (como caléndula o aloe vera).

Proteger la piel no es una opción
Hasta el 90 % de los tipos de cáncer de piel más frecuentes se relacionan con la exposición inadecuada al sol. Es por eso que la doctora Aluma recomienda la aplicación diaria, de manera homogénea y generosa, de protector solar, principalmente en la cara, las orejas, el cuello, la zona del escote y los brazos.

“Para elegirlo debemos fijarnos en que sea de amplio espectro (es decir, que cubra contra la radiación UVA y UVB), que el factor de protección solar sea alto (mínimo de FPS 50+), que sea medicado y que tenga resistencia al agua o al sudor”.

De la misma manera, afirma que la decisión se toma de acuerdo con el tipo de piel y la intensidad de la radiación. Para pieles grasosas se buscarán geles; para las mixtas, emulsiones; para las secas, cremas, y para los niños, uno que no sea en espray. “Es muy valioso entender que esta es solo una de las herramientas que tenemos para protegernos del sol”. No es cuestión de vivir asustados, pero sí prevenidos.

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Por Dafna Vásquez
dafnav@gente.com.co