“Conquistadores no fue un barrio hecho para edificios”

"Conquistadores no fue un barrio hecho para edificios"

“Conquistadores no fue un barrio hecho para edificios”

Gente conversó sobre el pasado y presente del barrio con el arquitecto que hizo el diseño original de Conquistadores. Conózcalo.

Seguramente usted alguna vez se preguntó a quién se le ocurrió diseñar un barrio de cuadras entre calles sin salida y cada una con su propio parque. O tal vez usted sea uno de los que se desesperó buscando una dirección en ese trazado que parece un tablero de ajedrez.

Así es Conquistadores, pero no por azar o por capricho. De hecho, todo es intencional, persigue un objetivo y fue ideado por Guillermo García, un veterano arquitecto que hoy, ya pensionado, recorre a pie las calles del barrio y asegura, con el mismo entusiasmo de hace 60 años, que “esta es la mejor zona de Medellín”.

Cómodamente sentado en un sillón de su apartamento, con una sonrisa contagiosa y con lápiz y cuaderno en mano, porque “me gusta explicar haciendo esquemitas”, el arquitecto cuenta que la historia de Conquistadores empezó poco después de que él se graduara de la sede Medellín de la Universidad Nacional, en 1952.

“En esa época la universidad daba una beca al mejor estudiante de cada promoción, para que siguiera estudiando en el exterior lo que quisiera. Yo me la gané e hice uso de ella en 1953. Pensé mucho adónde irme, todo el mundo me decía que me fuera para Estados Unidos, pero yo con los gringos nunca simpaticé mucho, entonces resolví irme para Italia”.

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Así, García llegó a la Universidad de Roma La Sapienzia y conoció los cul-de-sac, que literalmente traducen “callejón sin salida” y son un diseño urbanístico típico en las poblaciones francesas, también aplicado en Estados Unidos, hecho a partir de una calle sin salida, rodeada por casas con antejardines, que desemboca en una glorieta.

El arquitecto quedó sorprendido de la manera en que ese diseño en particular alejaba las zonas residenciales del tráfico pesado, privilegiaba la tranquilidad y el silencio y le daba prioridad al peatón. Por eso, cuando regresó al país y la Cooperativa de Habitaciones le encargó hacer un barrio de casas unifamiliares en el costado occidental del río Medellín, decidió inspirarse en el modelo europeo.

“Pero el sistema de glorietas requería mucho espacio, y el centro de cada glorieta podía ser un jardín, pero terminaba convirtiéndose en espacio muerto. Ahí se me ocurrió el diseño de cuadras con calles en forma de U y que solo tuvieran salida hacia la avenida principal”.

Y aunque hoy en día hay corrientes arquitectónicas que critican el diseño de los cul-de-sac por aislar los barrios, lo que dificultaría la atención en caso de emergencia, además de hacer más extensos los recorridos para que los vecinos se desplacen a pie, García defiende el diseño de Conquistadores asegurando que “hoy en día no hay otro lugar en la ciudad en el que usted pueda recorrer 18 parques sin cruzar una sola calle“.

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Es por eso que, luego de habitar toda su vida en El Poblado, al obtener su pensión el arquitecto compró un apartamento en Conquistadores y allí pasa sus días, “saliendo a caminar desde bien temprano todas las mañanas”.

Lo que sí le preocupa es el desarrollo urbano vertiginoso, que ha desencadenado en la demolición de las antiguas casas para dar paso a la construcción de torres de apartamentos: “Los edificios no están guardando entre ellos el espacio que por sismorresistencia requieren. Y estamos en una zona sísmica. En caso de un terremoto, los edificios empezarían a chocar entre sí y se vendrían abajo”, asegura.

Al acercarse a la ventana y contemplar su obra, García exclama antes de despedirse: “¡Eh, es que este barrio sigue siendo muy bueno!”

Por Sergio Andrés Correa
sergioco@gente.com.co