Así sería una implosión en el edificio Mónaco

Así sería una implosión en el edificio Mónaco

Así sería una implosión en el edificio Mónaco

Consultamos con un ingeniero experto en demoliciones cómo es el proceso con el que se derriba un edificio con cargas explosivas, como sería en el caso del Mónaco, en el suroriente de Medellín.

Dos décadas después de la muerte de Pablo Escobar, el edificio Mónaco, una de sus propiedades más emblemáticas, será derribada. El anuncio hecho por el alcalde Federico Gutiérrez en mayo del año pasado fue reiterado a mediados de febrero pasado. “Ese y todos los símbolos de ilegalidad se tienen que ir para el piso literalmente” dijo desde Bogotá el mandatario paisa.

Aunque todavía no se ha anunciado una fecha para la implosión, algunos habitantes de Santa María de los Ángeles y vecinos de la edificación ya se formulan muchas preguntas. Por esto nos remitimos al ingeniero Hernán Velasco, representante de Atila, la empresa responsable de las implosiones del Space, el edificio de la Edu y la cárcel del Buen Pastor, para tratar de despejar unas dudas antes de la demolición del edificio.

¿Qué es una implosión?
La demolición por implosión es un método que permite derribar una construcción (bien sea un edificio, un puente, una bodega) de más de 4 pisos mediante la instalación y posterior detonación controlada y escalonada de cargas explosivas en puntos críticos de la estructura, provocando así su caída.

Entre sus ventajas se cuenta que este proceso acorta considerablemente una demolición que, por métodos tradicionales, podría extenderse hasta por un año y medio.

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¿Es seguro?
Arranquemos por los explosivos. Contrario a lo que muchos podrían pensar, no se usa dinamita, sino un explosivo profesional conocido como Indugel Plus. Elaborado por Indumil, este producto es vendido bajo la supervisión del Departamento Control Comercio de Armas Municiones y Explosivos de las fuerzas militares.

Este es un explosivo seguro “debido a su baja sensibilidad al roce y al impacto”, según consta en el catálogo de Indumil. Como explica Velasco, “un explosivo es como una limonada: cuando usted tiene limones, agua y azúcar no tiene nada y solo cuando los combina tiene una limonada”.

Para que haya “limonada”, es indispensable la presencia de cordón detonante y detonadores eléctricos, los cuales son transportados e instalados horas antes de la implosión.

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¿Se afectan los edificios cercanos?
Velasco explica que la detonación no afecta edificaciones cercanas. Para la muestra pone el ejemplo de la implosión del antiguo edificio de Ingenierías de la UPB que fue demolido en octubre del año pasado. Dicha estructura se encontraba a escasos 20 centímetros de una edificación aledaña, la cual no resultó afectada.

En 2013 la firma demolió el edificio Bolívar, en Cali. La estructura, implosionada para darle paso a la segunda etapa de la plazoleta Jairo Varela, fue construida muro a muro con otra edificación que permaneció indemne.

En materia de redes de servicios públicos aéreas o terrestres, estructuras aledañas o equipos electrónicos, estas también están libres de cualquier daño, ya que la implosión no genera sismisidad alguna.

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¿Cómo se prepara la implosión?
La demolición pasa por unas etapas. En las primeras se hace un análisis de qué se quiere demoler, cómo se quiere demoler y la forma como debe caer. Luego se procede a un análisis de riesgo contratado con otra empresa que define cuáles son los posibles inconvenientes que podrían presentarse durante la demolición y cómo prevenirlos.

Superada esa etapa, se da pie a una socialización con las comunidades vecinas y se levantan unas actas de vecindad en por lo menos 100 metros a la redonda. Con ellas se garantiza el estado previo de los inmuebles para responder en el eventual caso de una avería. Para el caso de unidades residenciales y viviendas cercanas, se levanta un censo de mascotas a cargo de etólogos y veterinarios que definen si es necesario llevarlas a unas guarderías el día de la implosión.

Mientras tanto, un grupo de obreros visita la edificación que se demolerá, para desmontar puertas, ventanas, luminarias y grifería. Esos elementos son separados y dispuestos para su reciclaje o disposición final en un relleno sanitario.

El día de la demolición, cerca de 10 obreros, ingenieros y artilleros perforan con taladros eléctricos las columnas en las que embeberán las cargas explosivas. Luego las forran con una malla y un biotextil para prevenir posibles eyecciones. Y finalmente se instala el explosivo que será detonado.

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¿Al cabo de cuánto tiempo se puedo volver a casa?
Una vez se da la implosión se levanta una nube de polvo que podrá ser disipada con agua por los bomberos. Este polvo conformado por partículas superiores a las 10 micras no es perjudicial para la salud. Por esto, los vecinos pueden volver a sus casas al cabo de 2 minutos después de la demolición de la estructura.

Por Álex Esteban Martínez Henao
alexm@gente.com.co