Aprenda a Ser Sostenible

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Aprovechamos que este es el mes de la sostenibilidad para pedirles a estas emprendedoras algunas recomendaciones para el consumo consciente.

 

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RESIDUOS VS BASURA Nos habían pedido mucho este post así que esperamos sus comentarios Para poder iniciar en el mundo de la separación de residuos es importante entender la diferencia entre residuos, basura y desechos. * Los desechos son aquellos productos que no tienen utilidad alguna por sus características o propiedades *Los residuos son aquellos que se pueden reutilizar o reciclar. *Según Paul Palmer, “la basura es todo aquel objeto por el cual su dueño no quiere asumir ninguna responsabilidad”. Y para la Real Academia de la Lengua, la basura es el conjunto de residuos mezclados con desechos Actualmente nosotros separamos en 3 canecas; orgánicos (no carnes, no cocidos, ni fritos), ordinarios (para el relleno😢aunque cada vez menos) y reciclables Nuestras compostera que reciben los orgánicos son: La verde de @earthgreencol y la de barro de @vivaracha.compost (ya es lombricultivo). Puedes animarte a hacerlas en tu casa con canecas. Así mismo, habla en tu unidad para ver si es posible que separen residuos orgánicos, tengan una paca digestora y generen abono constante. POR ÚLTIMO y no menos importante compra #consciente para evitar llenar tu caneca de “ordinarios” #residuos #sersostenible #basuracero #separatusresiduos #mascompostmenosbasura

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De las que apagan los breques antes de salir, recogen el agua mientras se bañan para regar las matas o trapear, desconectan el televisor después de usarlo, cargan pocillo y termo con agua, usan productos naturales, mercan en bolsa de tela y no reciben icopor ni pitillos… De esa clase de mujeres son Susana, Marcela y Daniela, las creadoras de Ser Sostenible.

Desde pequeña Susana Ortiz estuvo conectada con la naturaleza. Su papá, que es tecnólogo agropecuario, siempre la motivó a reciclar, hacer una compostera y crear un lombricultivo. Con el paso de los años entendió que cada acción incidía en los demás.

Antes de ser activista y llevar un estilo de vida sostenible, ella —negociadora internacional y especialista en Responsabilidad Social Empresarial— trabajó en la Embajada de Corea en Colombia y Ruta N, utilizaba plástico y compraba cualquier tipo de ropa.

Sin embargo, en el centro de innovación y negocios de Medellín sintió que era hora de unir sus pasiones con sus habilidades e iniciar una nueva etapa en su vida. A comienzos de 2018 viajó a Londres y realizó un proceso de aceleración para cambiar de carrera.

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Mientras disfrutaba de los paisajes europeos le entró una inquietud: ¿qué hacer en Colombia con la ropa interior que ya no usaba? Tirarla al relleno sanitario para generar más basura no era una opción.

Le comentó su preocupación a Marcela López, una excompañera del colegio. De pronto ella, que era ingeniera ambiental con una maestría en Ecología, tenía la respuesta. Después de mucho buscar llegaron a la conclusión de que falta responsabilidad extendida del productor.

Sus reflexiones sobre el cuidado del medio ambiente, Basura Cero y consumo responsable eran frecuentes. Comenzaron a cambiar sus costumbres y se dieron cuenta de que “cada una en su casa tenía unas luchas y unos retos diferentes, pues Marce es mamá”.

Tras su regreso al país, en julio de ese mismo año, decidieron abrir una cuenta de Instagram para compartir tips de sostenibilidad a partir de sus experiencias de vida. De pronto, de forma amena y cercana, la gente se animaba a cambiar sus hábitos.

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Pero la pregunta inicial no podía quedarse en el tintero, por eso estas amigas hicieron una investigación profunda sobre moda sostenible. Durante esa exploración se encontraron con Daniela Marmolejo, una negociadora internacional que está en Holanda haciendo una maestría en Desarrollo Internacional con énfasis en Finanzas Sostenibles, justo lo que ellas necesitaban, así que la invitaron a formar parte del equipo.

Su arduo trabajo las llevó a crear “una metodología para acompañar pequeños emprendedores de la industria textil en el proceso de volverse, desde la concepción, más sostenibles. La idea es que esa herramienta les facilite tomar decisiones, tener un mejor uso de las materias primas, entre otras cosas que afectan una cadena de producción”.

Decidieron hacer la tarea completa y se focalizaron también en el consumidor. Empezaron a dictar charlas en las que invitan a la gente cuidar el planeta, reciclar, reducir y rechazar lo innecesario. En ese espacio hablan sobre las materias primas, cómo leer las etiquetas de las prendas, por qué es más amigable tener ropa fina, cuáles son contaminantes, cómo cuidar la ropa y cuál es la mejor forma de darles una segunda vida. Todo eso bajo el nombre de Ser Sostenible.

“La invitación es a que tengan conocimiento del clóset que tienen, para que se den cuenta del impacto de sus actos en el día a día. Los detalles y las microacciones siempre tienen gran valor”, asegura Susana.

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Consumo consciente
Unos simples gestos cotidianos bastan para convertir cada decisión en un acto de amor y respeto con el entorno. Estas 3 vecinas le dan algunos consejos para iniciar este camino, eso sí, no comience con hechos drásticos. Dé un paso a la vez.

Ropa que respete al medio ambiente: analice las marcas que usa, pregúntele al vendedor, llame a atención al cliente o busque en la web información sobre la prenda. También lea las etiquetas, así puede conocer qué tan transparente es la empresa. Pero antes que nada piense si necesita comprarla o si es mejor darle la oportunidad a una usada. Reducir nuestros hábitos de consumo es una tarea pendiente.

Alimentación inteligente: coma menos carne, no se trata de eliminarla de su dieta, sino de reducir su consumo. Asimismo, trate de mercar a granel con bolsas de tela o frascos de vidrio. No se lleve nada de paquete, erradique todo el plástico que pueda de sus compras. Rastree el origen de sus alimentos o si prefiere haga una huerta casera para cultivar hortalizas y plantas aromáticas.

Recicle y reutilice: en cuanto a la basura, recuerde que nada es desperdicio. Deposite minuciosamente cada residuo en su contenedor (orgánico, inorgánico o reciclable). No olvide que la basura orgánica puede convertirse en compost. Sin embargo, a la hora de botar, piense si el artículo es reutilizable y extienda su vida útil.

Ahorre agua y energía: usar luces led, desenchufar lo que no está utilizando o cerrar el grifo del agua cuando se enjabona o cepilla los dientes son grandes gestos, así como lo son usar menos químicos en el aseo del hogar, ponerle filtro a la lavadora y no botar el agua del último enjuague (sirve para todo menos para tomar). Por ahí derecho deje el carro en la casa, monte bici o camine y mientras tanto pregúntese qué tanto necesita para ser feliz.

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Por Dafna Vásquez
dafnav@gente.com.co