Colegio de la UPB celebra sus 80 años

Colegio de la UPB celebra sus 80 años

Colegio de la UPB celebra sus 80 años

Fundado en 1937, el colegio de la UPB ha sido fiel a su propuesta formativa. Su rector, el padre Nicolás Atehortúa, afirma que los valores de la institución la han mantenido vigente.

Con una solemne eucaristía en la catedral metropolitana, el colegio de la UPB conmemorará este 15 de septiembre su octogésimo aniversario. Su rector, el padre Nicolás Atehortúa, conversó con Gente sobre el papel que ha jugado en la ciudad el que, con cerca de 5000 estudiantes activos y unos 20.000 egresados, continúa siendo el colegio privado más grande de Antioquia.

Colegio de la UPB celebra sus 80 años

Fotos cortesía UPB.

¿Qué ha caracterizado al colegio de la UPB en estos 80 años y lo ha diferenciado de los demás?
“Lo primero es entender que el “Espíritu bolivariano” es el norte. Cuando el primer rector del colegio (monseñor Manuel José Sierra) escribe el “Espíritu bolivariano”, en 1941, deja una carta de navegación que va señalando el ser, la identidad, la filosofía institucional, el perfil del bolivariano para todos los tiempos, su comportamiento y además sus valores y sus principios, que nunca van a ser negociables pasen los años que pasen.

Un segundo elemento que me parece fundamental era entender que el proyecto UPB era un proyecto de Iglesia. Es la Iglesia en el mundo de la educación, y no al contrario. Eso quiere decir que el proyecto fue concebido como evangelizador de la cultura, con unas prioridades muy específicas, que es son las que definen la Universidad: la prioridad de la persona sobre las cosas, de la ética sobre la técnica y del espíritu sobre la materia”.

Además de ese enfoque humanista, ¿qué logros académicos ha alcanzado la institución?
“A lo largo de su historia el colegio ha figurado en los Premios Medellín la más Educada, ha ganado premios en la Feria de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación, ha tenido experiencias significativas como, por ejemplo, la formación de líderes, el concurso de oratoria; entonces hay un asunto de competencia y calidad educativa con camino a la excelencia.

Pero este colegio también la historia lo ha reportado como uno de los colegios con la facultad de formar seres humanos en capacidades y en competencias con unos resultados muy destacados en el Icfes. Estamos en la categoría A+ del Icfes y en la máxima categoría en el índice sintético de calidad educativa. Eso indica que un colegio con un volumen tan grande de estudiantes, que lo lleva a que vayan logrando desempeños tan altos en la ciudad; eso es una carrera de titanes”.


Y con una población tan numerosa, ¿cómo se ha trabajado para lograr esos resultados?
“El elemento diferenciador allí es la formación de los maestros. Tenemos maestros con una gran capacidad investigativa, 45 de ellos ya con maestría y 25 más en formación de maestría y 6 candidatos a doctores. Entonces eso implica que esos maestros sean investigadores activos, pero también docentes que hacen investigación formativa con los estudiantes. Tenemos claridad sobre el perfil del maestro, que es quien acompaña o camina al lado de los estudiantes y les muestra el camino”.

¿Cuáles han sido los principales aspectos en los que el colegio innova actualmente?
“Lo nuevo hoy día es la investigación, la internacionalización, la articulación de los currículos con la Universidad, la integración curricular dentro del colegio y el bilingüismo: estamos preparando a los maestros para que en un futuro no muy lejano podamos hacer una propuesta de bilingüismo, es decir que los docentes estén en capacidad de dar clases de cualquier área en una segunda lengua. Pero también es un colegio que se ha convertido en una gran familia que acoge 145 estudiantes extranjeros”.

En síntesis, ¿cuál es el aporte que en estas décadas ha hecho el colegio a la sociedad?
“Con más de 20.000 egresados este colegio se posiciona como uno de los que han transformado la sociedad colombiana, le ha permitido entender al país que hay un estilo de vida y una cultura UPB, que es fruto de la construcción colectiva desde abajo, porque ha albergado familias desde los estratos más bajos de la ciudad y ha venido transformando sus dinámicas. Hoy día incluso contamos con un currículo especial para las familias, que les exige la corresponsabilidad en la formación”.


Por Sergio Andrés Correa
sergioco@gente.com.co