El ‘cebolludo’ de Envigado podría dejar su tradicional esquina

El 'cebolludo' de Envigado podría dejar su tradicional esquina

El ‘cebolludo’ de Envigado podría dejar su tradicional esquina

Por la queja de una familia vecina afectada, el famoso puesto de perros calientes podría ser reubicado. Hablamos con su dueño, clientes y la Administración Municipal de Envigado.

Eso es ser fiel. En medio de un aguacero tremendo y en compañía de su niña, María Paula, Diana Pasos, residente de Señorial, demostró su lealtad al puesto de don Darío Medina, el famoso ‘cebolludo’ que desde hace 47 años y 5 meses vende perros calientes (reconocidos por su ensalada bien llenita de cebolla) a una cuadra del parque principal, en el cruce de la calle 37 sur con carrera 41.

“No hay nada más agradable que pasar por acá en las noches y comerse un perrito de estos. Hasta así, en una noche tan lluviosa como esta, no importa, uno viene como sea. Por eso no estoy de acuerdo con que lo muevan, este es el punto de él de toda la vida. Por qué, por gente inconforme, lo van a retirar injustamente; él no perjudica a nadie“. La clienta de más de 15 años se refirió a un hecho que agitó las redes sociales en los últimos días, al menos entre los envigadeños de pura cepa, hasta entre unos cuantos que viven fuera del país.

Resulta que, debido a la solicitud de un vecino del edificio de la esquina de ‘los cebolludos’, que con su familia se han sentido incómodos por la presencia del puesto de comida rápida, don Darío podría ser reubicado por Espacio Público.

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Según contó el vendedor, al despacho (exactamente a la Inspección) “llegaron quejas seguidas, a mí nunca me dijeron nada, al final fue que dieron la cara y nos citaron. Ellos (familia quejosa) llevan como 10 años ahí; en esa época y también para Semana Santa (lo recuerdo como si fuera ayer) me dijeron que no sacara el negocio porque se veía muy feo. Fui a Espacio Público y me dijeron que esto es parte del espacio público y no estaba mal. Con lo de ahora me dijeron que me quedara tranquilo, pero luego vino Espacio Público y dijeron que tenía que correrme a otro lado. Yo dije que no hasta no hablar de nuevo, pero supe que no podían ayudarme mucho porque el vecino se quejó mucho y como que fue a todas partes para que le hicieran caso. Quedé triste y les comenté a varios clientes, me han ayudado mucho, muchos de ellos contaron en redes sociales”.

Y qué fenómeno fue ese. Solo en el grupo público de Facebook “Gente de Envigado” una de las publicaciones sobre ‘el cebolludo’ fue compartida 11.402 veces, equivalentes a poco más de la mitad de los 20.255 miembros que lo conforman.

Eso no está bien. No deberían moverlo, porque toda la vida ha estado acá. Si la persona es nueva, porque dudo mucho de que sea un vecino que lleve el mismo tiempo que don Darío, pues debería adaptarse. No está bien eso, no debería suceder”, fue lo que dijo también bajo la lluvia Alejandro Ramírez, de Alcalá, un joven que desde hace unos 14 años le es honesto a esta esquina. Tanto que “siempre que salía de la rumba venía a comerme un ‘cebolludito’”.

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Está en proceso
Los funcionarios que advirtieron a don Darío quedaron en pasar por su puesto el jueves previo a la Semana Mayor, según dijo el señor Medina, pero hasta ahora no han vuelto: “No sé qué pasa, si vienen o no, si las cosas se normalizaron o no. Mi Dios es bueno, vamos yendo con su ayuda”, mencionó aquel que por la intranquilidad empezó a sufrir de la presión, pero que con los días ha ido mejorando.

De acuerdo con lo que ha sabido hasta ahora, la familia inconforme se quejó por el ruido, “pero ruido siempre hay acá, por ser una zona comercial y céntrica. Vinieron hace un mes a medir el ruido y nos fue bien”. Después fue por el olor de las salchichas y del petróleo; sobre las primeras dijo que “cómo no les incomoda entonces el olor de carnicerías cercanas y que huelen más” y sobre el segundo, ese que por herencia de su papá ha utilizado todos los años de su negocio, señaló que es el que le da “el sabor a la salchicha”.

En cuanto a sus dudas por el proceso, ‘el cebolludo’ puede continuar mientras tanto con su tradicional venta, puesto que, tal como explicó Pablo Gómez, inspector de Espacio Público, “hoy por hoy se está analizando la queja y la solicitud de reubicación del ciudadano. Esta última no es un hecho, también está la posibilidad de que permanezca en el lugar. No se ha tomado ninguna decisión, lo que se busca es conciliar de acá a una semana con el quejoso; si este no acepta, se sigue analizando la opción de reubicación”. También fue enfático en que el señor Medina no puede volver a incumplir sus horarios de atención, siendo esta la única falla que hasta ahora ha cometido y por la que ya tuvo que pagar una multa.

Por ahora ‘los cebolludos’, don Darío, su esposa y compañera de carrito desde hace 30 años, Nubia Inés Zapata, sus amigos y clientes seguirán firmes en la esquina, esperando que la decisión que llegue no sea amarga, sino fresca, como su popularísima ensalada de cebolla.

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Por Luisa Fernanda Angel G.
luisaan@gente.com.co