El caracol africano también está en La Aguacatala

El caracol africano también está en La Aguacatala

El caracol africano también está en La Aguacatala

Debió pasar una semana para que el Área Metropolitana recogiera un caracol africano reportado en La Aguacatala, Medellín. Conozca el riesgo.

Tuvo que pasar una semana para que el Área Metropolitana pudiera pasar por un caracol africano reportado en las zonas comunes de Santa María de Oviedo, una urbanización ubicada frente al centro comercial Oviedo.

Así lo informó Luz Amparo Rivera, administradora de la unidad residencial, quien contó que el molusco fue avistado en la noche del miércoles 3 de julio, reportado a la mañana siguiente y apenas el 10 de julio la autoridad ambiental les informó que pasaría por él.

“Lo vimos el miércoles por la noche, llamamos inmediatamente al 123, fueron los del cuadrante 6. Ellos se comunicaron con la Policía Ambiental, allí les dijeron que al otro día iban a recogerlos y no fueron“, contó Rivera.

Ante la falta de respuesta, cogió el teléfono y llamó a las autoridades ambientales. En Corantioquia le dijeron que le hiciera al caracol un cerco con sal para que no saliera.

Contexto de la noticia:  El caracol africano ha sido visto en Santa María de los Ángeles

Como había la posibilidad de que este se lavara con las lluvias, en la unidad decidieron taparlo con un balde, a la espera de que llegaran a recogerlo.

El caso de Santa María de Oviedo no es el único en esta zona de Medellín. En la última semana se habían informado 2 individuos más: uno en Castropol y otro más en Las Palmas, generando temor entre los vecinos afectados.

¿Pero por qué es peligroso?
El caracol gigante africano (Lissanchina fulica, antes conocido como Achatina fulica) es una especie introducida. Sus individuos tienen una concha cónica puntiaguda, de color pardo con marcas longitudinales oscuras e irregulares.

Con una altura máxima de 208 milímetros, 160 milímetros de diámetro y un peso de hasta los 600 gramos, son los moluscos terrestres más grandes de los que se tenga registro.

Lea además: Brigada contra caracoles africanos en Los Bernal

Su basta proliferación se debe en parte a que tienen 6 posturas al año, de entre 30 y 1000 huevos. Además está la acción humana, “única causante de la introducción, traslado e invasión continuada a través del territorio nacional”, tal y como lo documentó en 2017 el Instituto Nacional de Salud en su informe Consumo de caracol gigante africano y su implicación en salud.

Según el documento, en aquel entonces el molusco estaba presente en 122 municipios y 29 departamentos del país, por lo que fue declarado en 2008 una especie invasora.

El caracol representa un riesgo para la salud, ya que repta por el suelo “entre basureros donde se alimenta de materia orgánica y también entra contacto con ratas”.

Es así como puede entrar en contacto con nemátodos, como el Angiostrongylus cantonensis, que puede afectar el sistema nervioso central y las vías respiratorias, y el A. costaricensis. Este “se puede ubicar en las arterias mesentéricas causando angiostrongiliasis abdominal caracterizada por la perforación intestinal, peritonitis o hemorragia abdominal”, según el reporte del INS.

El informe del 2017 sostenía que sostenía que el caracol gigante africano “se ha convertido en una plaga para varias especies de plantas representando un problema ambiental” en Brasil, Ecuador, Venezuela y Colombia.

No se pierda: El último cacique de El Poblado y las otras 18 especies de aves amenazadas

“Los efectos adversos en salud se pueden atribuir al contacto directo con el caracol o con su baba, al consumo de estos moluscos, o al consumo de alimentos principalmente vegetales contaminados con su baba”, informó el instituto.

Víctor Vélez, profesional del Área Metropolitana del Valle de Aburrá, dijo que la entidad ha identificado la presencia de la especie en la Loma de Los Bernal, El Salvador, El Poblado y la Villa de Aburrá, entre otros.

“La recomendación: reportarlo y cogerlo con una bolsa plástica o guantes de cirugía para que no haya contacto con la baba del caracol. No permitir que los niños jueguen con él y no tenerlos como mascotas”, dijo.

Agregó que no se deben tirar a una fuente hídrica, sino que se puede abrir un hueco en la tierra como una celda encapsulada “para evitar que se reproduzcan”.

A la pregunta sobre los retrasos en la recolección de los individuos, Vélez sostuvo que en la entidad tienen “biólogos, veterinarios, zootecnistas, por lo que es complejo cuando terminan los contratos. A finales de diciembre y principios de años se nos acumulan algunas llamadas y solicitudes de la comunidad, pero una vez tenemos el personal disponible atendemos los casos”, concluyó.

Siga leyendo: Zorro perro fue visto en el parqueadero de una unidad en El Poblado

Por Álex Esteban Martínez Henao
alexm@gente.com.co