El urbanismo táctico llegó a La Consolata

El urbanismo táctico llegó a La Consolata

El urbanismo táctico llegó a La Consolata

La comuna 11 (Laureles Estadio) de Medellín se ha convertido en el foco de la aplicación de urbanismo táctico en la ciudad. La avenida Nutibara es el tercer punto intervenido.


Pareciera como si la Administración municipal estuviera empeñada en llenar de color las calles de Medellín. Por lo menos esa es la sensación que queda luego de observar las múltiples intervenciones de urbanismo táctico realizadas por la Gerencia de Movilidad Humana.

En menos de 4 meses, 3 de nuestros barrios ya cuentan con este tipo de lugares que restan espacio para el vehículo para dárselo al peatón: primero, Conquistadores; la semana pasada, Carlos E. Restrepo, y ahora el turno es para Lorena, frente a la parroquia La Consolata, en un cruce vial en el que, según el secretario de Movilidad, Humberto Iglesias, “se presentaban 7 incidentes por día”.

Negra Isabel Díaz, vecina del sector desde hace más de 60 años, tiene confianza en que la colorida señalización de piso instalada junto con otros elementos sobre la avenida Nutibara con calle 42 funcione, pero espera que la intervención esté acompañada de un componente pedagógico: “La solución parece ser la adecuada, pero nos tienen también que educar a nosotros los peatones y educar también al tráfico, los carros, las motos”.

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Para ella, “la intervención aquí era completamente necesaria, mejor dicho, antes fue muy tarde“. Y es que, además del cruce regular de peatones, decenas de adultos mayores y familias en general atraviesan la avenida para acudir a La Consolata en los horarios de misa.

El presbítero Alexánder Pareja es el párroco del templo, reconocido en la ciudad por su arquitectura modernista. El sacerdote reconoce que “durante muchos años la comunidad había venido reclamando una intervención sobre este punto neurálgico de la avenida porque es una zona muy difícil, de alto flujo vehicular y un índice muy alto de accidentalidad”.

El párroco aseguró que ve con “cierto positivismo” la intervención efectuada por la Secretaría de Movilidad, pero también enfatizó que “ya nos queda la tarea de educar a los peatones, de educar a la comunidad para que aprendamos a cruzar una calle”.

Esa necesidad manifestada por la comunidad, de contar con un componente formativo que acompañe la instalación de los amoblamientos, se ve reforzada por el comportamiento demostrado por los conductores. La obra eliminó el cruce vehicular que anteriormente hacían quienes circulaban por la calle 42 para tomar la avenida en sentido norte-sur, y si bien en varios momentos del día hay presencia de guardas de tránsito para socializar el cambio y controlar el tráfico, a otras horas Gente pudo evidenciar motociclistas que no respetaban la señalización.

“Esperamos que nos traigan más materas para evitar que las motos se nos atraviesen”, indicó Ángela Montoya, presidenta de la Junta de Acción Comunal del barrio Lorena, quien también destacó los aspectos positivos de la obra: “Me parece maravilloso porque los símbolos educan, no solo la palabra. Está en nosotros hacer que esto sea en realidad una enseñanza para la comunidad, para evitar los accidentes e inclusive las muertes. El color atrae, el color da vida, el color dice ‘aquí estamos’ y llama la atención de quienes transitan”.

Un total de $ 60.000.000 constituyeron el presupuesto invertido por la Administración municipal en la intervención, dinero que la ciudad obtuvo al ganar el Evonik Road Safety Award, un galardón que premia iniciativas de urbanismo, organizado y patrocinado por una corporación industrial alemana.

Juan Camilo Gómez, gerente de Movilidad Humana, manifestó al respecto que “una de las premisas del urbanismo táctico es que ha demostrado que permite el desarrollo de mejoras en torno a la movilidad y a la convivencia de todos los actores. Son actuaciones que se pueden hacer rápidamente: no dependemos de diseños de 1 año, de licitaciones cuantiosas, sino que se pueden hacer de manera replicable, y lo más importante es que se hacen siempre con un ADN o una base social”.

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Para el funcionario, la comunidad es la protagonista: “Fue de la mano de la parroquia, por ejemplo, de los residentes y de la Junta de Acción Comunal, que se formuló, se planteó, se hizo un diagnóstico y se hizo la intervención”.

Por su parte, Humberto Iglesias, secretario de Movilidad, señaló que la ciudad “viene mejorando en 2017, con una reducción de cerca del 10 % en incidentes viales con mortalidad, frente al 2016. Lo importante es que son vidas que se están salvando. Con estos cruces de urbanismo será repudiable cualquier muerte en las vías”.

Sergio Andrés Correa
sergioco@gente.com.co