Aurelio, el perro callejero de Belén que los fines de semana tiene un hogar

Aurelio, el perro callejero de Belén que los fines de semana tiene un hogar

Aurelio, el perro callejero de Belén que los fines de semana tiene un hogar

Conozca la historia de Aurelio, el perro callejero que acompaña en semana a Jorge Zapata y los fines de semana a la familia Blanco.

De lunes a viernes, Aurelio es la compañía de Jorge Alonso Zapata, un reciclador que lleva más de seis años viviendo en la canalización de la calle 30 (en Medellín). Sin separarse, recorren las calles en busca de reciclaje, duermen bajo la misma cobija y comparten algunos alimentos de la exclusiva dieta que incluye queso, pollo, carne y cuido.

Los sábados y los domingos, a ambos les cambia la rutina. El amo se queda sin su sombra. Este guardián se vuelve el centro de atención de la familia Blanco Loaiza y reemplaza las calles por la peluquería y el piso de tierra por una habitación en la urbanización Plaza Florida, en La Palma. Se dedica a descansar y a pasar el tiempo jugando con otros perros.

Perro pobre
Hace seis años Jorge Zapata conoció a Elio, como cariñosamente lo llama, cuando Guillermo Salazar, otro habitante de calle, lo adoptó, así como a sus otras cinco mascotas, luego de presenciar el momento en el que una mujer lo lanzó de la ventanilla de un carro. Como una forma de recordar ese momento, Salazar lo nombró Aurelio Ventanilla.

“Yo veía que el perrito me miraba, yo me iba a trabajar y cuando llegaba con mi carreta, él me veía y se venía corriendo. Memo se lo llevaba a andar, pero se le volaba desde la Minorista o donde estuviera a buscarme por todo Belén hasta que me encontrara, todos me decían no hermano, ese perro lo quiere es a usted“.

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Después de que Memo, como lo apodan, quedó en silla de ruedas, al resbalarse por la canalización cuando intentaba colgar los plásticos para protegerse de la lluvia, Jorge se convirtió en el amo y Aurelio en su perro guardián.

En el día se les ve caminado por las calles, reciclando y haciéndole favores a los vecinos. También tienen tiempo para reposar a la sombra del árbol que los refugia. En las largas y frías noches que pasan en este costado de la canalización, se turnan para descansar, mientras Jorge duerme, Aurelio permanece alerta y reacciona ante cualquier ruido. “Él no duerme mientras yo esté durmiendo, él no es bravo ni grosero, ni con la otra gente, ni con los perros, pero si pasa o se acerca cualquiera por la noche ahí mismo empieza a ladrar”, contó Jorge Zapata.

Perro rico
Hace tres años la familia Blanco Loaiza, conformada por Luz Mary Loaiza, Carlos Orlando Blanco y Jenny Alexandra Blanco, conoció a Aurelio. Cuando estaban buscando a quien darle las pertenencias de Sacha, su perrita que recién había muerto, se toparon con Guillermo Salazar y sus cinco perros. En poco tiempo crearon un fuerte vínculo.

Después del accidente de Memo asumieron un nuevo compromiso, ayudarle a Jorge Zapata, el nuevo amo de Aurelio. “A mí me partió el alma ver que Jorge y Aurelio quedaron acá, entonces repartimos la ayuda. Desde entonces nosotros ayudamos a Jorge con lo que vaya necesitando”, contó Jenny Blanco.

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Cada quince días lo llevan a la peluquería, sin embargo, su aspecto reluciente también se debe a los cuidados que le brinda Jorge Zapata, quien afirma que el brillo de su pelo se debe a la alimentación. “Primero que coma Elio, después yo”, dice con gracia. A pesar de que su sustento depende de lo que encuentre en las calles, si está lloviendo o el sol está muy fuerte, no salen y se protegen bajo los plásticos.

“Él se mantiene lindo, precioso y don Jorge lo cuida mucho. En la unidad tiene amiguitos, es otro más. Don Jorge lo manda y él llega y ya los porteros lo conocen, se convirtió en una parte fundamental de nuestra familia, pero sabemos que no somos los dueños”, explicó Jenny Blanco.

En los días en que Aurelio “está de paseo”, Jorge Zapata lo extraña, no duerme tranquilo y se despierta constantemente. Pero dice que ese sacrificio vale la pena porque está compartiendo la felicidad con las personas que tanto cariño les brindan.

La familia Blanco siempre está pendiente de Jorge Zapata y tratan de ayudarle con sus necesidades. Cada fin de semana reafirman que Aurelio llegó a sus vidas para devolverles la felicidad que se opacó con la muerte de su mascota.

Jorge dice que desde que los conoció se siente respaldado y querido, resume su agradecimiento en una frase: “a don Guillermo, que Dios lo bendiga siempre”.

“Yo sé que no hay que humanizarlos, pero yo lo hago totalmente. Lo bonito de Aurelio, es el amor que tiene para darnos siempre, esté con alguien que tenga algo o no, él es incondicional, es feliz con Jorge, pero también con nosotros”, concluyó Jenny Blanco.

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Por Sarita Noreña
saritan@gente.com.co