Claves para aprender a cultivar orquídeas

Claves para aprender a cultivar orquídeas

Para mantener sus plantas sanas y florecidas, es necesario cuidarlas bien. Por eso Juan Fernando y Diana, expertos en cultivo, le dan algunos consejos para que siempre estén hermosas.

Juan Fernando Betancur nació rodeado de flores. Pero no de cualquier especie. Él, desde la cuna, presenció la infinidad colores, simetrías y tamaños de las orquídeas que cultivaba su madre. “A mí me arrullaban arreglando matas”, asegura este hombre, quien por tradición familiar dedica sus días a un vivero en el que tiene cerca de 540 variedades. Le fue imposible no admirarse ante tanto derroche de tonalidad, elegancia y diseño.

Una situación muy parecida vivió Diana García hace más o menos 7 años, cuando heredó unas cuantas plantas de su mamá y hoy, después de algunos estudios técnicos, cuenta con un cultivo de 5000 ejemplares. Así fue como este par de floricultores convirtieron las orquídeas en su hobby y en su trabajo, pues, de acuerdo con ellos, la complejidad y la hermosura de sus formas son lo que más llama la atención de quienes desean tenerlas adornando su casa.

Sin embargo, uno de los grandes interrogantes a la hora de adquirirlas es su cuidado. Por eso, de la mano de estos 2 expertos y miembros de la Sociedad Colombiana de Orquideología, le contamos los principios básicos para que esta hermosa planta permanezca sana y fuerte en su hogar.

En su medio natural las orquídeas se defienden solas, pero en interiores requieren dedicación, por lo menos 5 minutos cada 2 días, para ser observadas y descifrar lo que requieren. La mejor forma de cuidarlas es reconocer de qué especie se trata, pues no todas necesitan lo mismo. Hay que comenzar por investigar si son de clima cálido, templado o frío, para así recrear el ambiente y pensar dónde ubicarlas.

De acuerdo con Diana “es importante entender que a las orquídeas no les gusta el sol, pero sí la luz indirecta (natural o artificial) y la ventilación. Un sol de mediodía no se lo aguanta ni un ser humano. Esto es contraproducente”. Asimismo, Juan Fernando señala que hay que echarles abundante agua de lluvia cuando estén secas, más o menos 2 veces por semana, es esencial no mojar las hojas ni las flores. “El riego no debe ser excesivo, ya que las raíces se pueden podrir o deteriorar. La gran mayoría necesita entre 60 y 85 por ciento de humedad, aunque no todas se manejan igual”.

Las orquídeas se siembran en sustrato de corteza de pino, que solo se cambia cuando está deshecho, puesto que ellas necesitan aferrar sus raíces en los troncos. Otro factor fundamental para esta planta es la fertilización que según Diana debe ser mínimo 1 o 2 veces al mes. De igual forma, Juan Fernando afirma que “cuando la mata ya pasó su estado de floración se le da una alimentación a base de fósforo y luego, cuando empieza el crecimiento del bulbo, se le adiciona potasio, porque sino se nutre nunca va a florecer. Ese es el secreto“.

Aprenda a leer las señales:
1) Vigila las hojas. Si están con la piel arrugada, es por falta de agua, y si están amarillas, es por exceso de sol.

2) Por las plagas, las hojas y los bulbos sufren caídas prematuras y manchas negras o cafés. Ojo con eso.

3) Cuando las raíces están como blanquitas, es síntoma de que la planta necesita agua.

Dafna Vásquez
dafnav@gente.com.co