¿Por qué están desmontando la gruta de la virgen La Aguacatala?

Por qué están desmontando la gruta de la virgen La Aguacatala

¿Por qué están desmontando la gruta de la virgen La Aguacatala?

Más de 400 placas y 60 candelabros puestos por los fieles de la Rosa Mística en La Aguacatala han sido desmontados temporalmente. Le contamos por qué.

Si hay una frase que se repite en la gruta de la Rosa Mística de La Aguacatala, es “gracias por los favores recibidos”. Está escrita en las placas fijadas en las escaleras y bancas, en las paredes que sostienen el barranco y en los techos de las carpas bajo las que se cubren los fieles.

Aparece entre el barro del piso, cubierta por la parafina o bajo una densa mancha de tizne de velas y veladoras que ya no existen. Se la ve empotrada en la colina y en los candelabros. Está en todas partes.

Como muestra de fe, su presencia es una constante, tanto que aparece quizá más que el “Dios te salve, María…” de los rosarios. Tanto como 1000 veces, según estima el Consorcio EV Av. 34, encargado de construir la segunda calzada de la 34 entre La Aguacatala y Los Balsos.

Adónde las llevaron
Son las 9 a. m. de un lunes cualquiera y el sol empieza a filtrarse con mayor intensidad entre las ramas de los árboles de la gruta.

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Sentados en una banca, de aquellas en las que se ha aprovechado un rincón para adherir una de las cerca de 1000 que rodean a la virgen, 4 personas hacen el rosario.

Detrás de ellos se sienta un hombre. Se inclina sobre el casco rojo de su moto y se aprieta los ojos con fuerza, mientras que musita una oración inaudible por el rosario de quienes están frente a él.

Mientras ellos rezan, suena el golpe de unos machetes contra las hojas. Son 4 obreros que cortan la yerba crecida en la ladera contigua a la entrada. Forman parte del contratista que ya ha retirado más de 400 placas en la última semana. Fueron retiradas para darle pie al polémico lazo vial que conectará la segunda calzada de la 34 con la avenida El Poblado.

El proyecto, que pertenece a las obras financiadas mediante la contribución de valorización, contemplaba originalmente trasladar la virgen al otro lado de la 12 sur. Los vecinos del nuevo sitio pusieron el grito en el cielo y se organizaron. Lo mismo hicieron los fieles y lograron que la Alcaldía desestimara el traslado y optara por adecuar los diseños.

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Por esto han sido removidas estas 400 placas y se prevé que un número todavía sin establecer tenga que ser guardado por el contratista.

Además se han quitado cerca de 60 candelabros puestos por los fieles. Estos están de manera temporal en el lote contiguo al Colegio de la Compañía de María que fue adquirido por valorización para ampliar la 34.

En el mismo lugar, pero a metros se encuentran las placas, embaladas en cajas de cartón a las que está adherida una lista que a modo de acta reseña material (mármol o plástico, metal), propietario y observaciones (“ilegible”, “borrosa”, “quebrada parte inferior” y “ok”).

Allí las conservarán hasta que concluya el proyecto. El número total de las que se deberán almacenar solo se conocerá cuando estén listos los diseños definitivos del lazo, que el contratista estima en unas 2 semanas.

Según lo previsto por la Alcaldía y la empresa constructora, cualquier ciudadano se puede acercar hasta el punto de atención de la obra para reclamar la placa de su propiedad, aunque hasta el momento no se ha dado tal caso.

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Qué dicen
Fuera de la omnipresente “gracias por los favores recibidos” están las placas con su variable “en acción de gracias a la Virgen”.

También están las crípticas (“gracias, Virgencita, por la oportunidad” o “gracias, Virgencita, por escucharnos”). También se pueden ver las íntimas (“gracias, Virgencita, por el milagro recibido”, “por escuchar mi petición y hacerla realidad”), las reiterativas (“gracias, gracias, gracias”) y las directas (“por mi salud”, “por la salud de mi hija”, “por devolverme la vida”).

Hay unas cercanas (“mamita María” y “viejita”), las formales (“en agradecimiento a la Rosa Mística por la sanación y liberación de…”), las inesperadas (“después de 20 años, he recibido el favor que te pedí”), las familiares (“porque mediante tu intersección, Dios nos regaló a nuestra bebé” y “en honor a mi padre…”).

En mármol su mayoría, agradecen por lo que fue. En papel algunas pocas piden por lo que no ha sido.
Todas ellas deberán ser conservadas hasta que concluya el proyecto, en unos 10 meses.

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Por Álex Esteban Martínez Henao
alexm@gente.com.co